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Cómo abordar la violencia de género en la economía del mercado informal

10 de Diciembre de 2021

Gillian Dowie

Senior Program Officer, Employment and Growth
Headshot of Bama Athreya

Bama Athreya

Fellow, Open Society Foundations

A medida que la pandemia de COVID-19 continúa desestabilizando las economías, amenaza con borrar los avances incrementales en la situación económica de la mujer logrados en el último cuarto de siglo. Para abordar las desigualdades recientes y duraderas, los gobiernos, filántropos, empresas y defensores de la sociedad civil en el Foro Generation Equality de este año se comprometieron a promover el acceso de mujeres y niñas a la tecnología y la innovación.

Citando un estudio global en el que el 38% de las mujeres reportaron experiencias personales con la violencia en línea, la Coalición para la Acción sobre Tecnología e Innovación para la Igualdad de Género del Foro también pidió políticas y soluciones contra la violencia y la discriminación de género en línea y facilitada por la tecnología.

Como se expresó en un artículo anterior de Perspectivas del IDRC, los principales expertos reconocen que el espacio en línea ha exacerbado la violencia de género para las mujeres, tanto en el ámbito público como en el privado. En un trabajo relacionado, la Red de Investigación Feminista en Inteligencia Artificial apoyada por el IDRC está abordando el sesgo en los datos y la toma de decisiones automatizada utilizada en los servicios de salud, educación, justicia y protección social en el Sur Global.

Un documento reciente del IDRC une estas perspectivas con el mundo laboral. Bias In, Bias Out explica cómo las plataformas digitales y la inteligencia artificial pueden disfrazar la discriminación en los mercados laborales y exponer a las trabajadoras, en particular a las que trabajan en plataformas o mercados informales tipo "gig", a la violencia de género a través de vías nuevas y poco conocidas. Por “plataforma”, nos referimos a las aplicaciones de Internet de dos caras que utilizan las empresas para obtener, administrar y facturar el trabajo, incluyendo servicios como transporte urbano, trabajo doméstico y reparaciones ligeras. Los códigos que reflejan patrones históricos de discriminación están integrados en las nuevas tecnologías para los mercados laborales. Esto podría socavar los esfuerzos políticos hacia la igualdad de género.

Las mujeres en los trabajos informales

Las plataformas digitales se utilizan cada vez más para mediar entre los trabajadores autónomos e informales y los clientes. Estos trabajadores constituyen la mayor parte del mercado laboral en los países de ingresos bajos y medianos y, en general, se han enfrentado a vulnerabilidades bien documentadas. Han estado particularmente en riesgo de sufrir violencia de género con poco o ningún acceso a recursos formales. El IDRC y los donantes internacionales han invertido en investigación para informar cómo las organizaciones que representan a estos trabajadores, tales como la Asociación de Mujeres Autónomas, HomeNet South Asia y StreetNet, pueden apoyar mejoras en sus condiciones de trabajo. Por lo tanto, es importante comprender cómo se replica en línea la violencia contra estos trabajadores.

Como se documenta en Bias In, Bias Out, el trabajo en plataformas puede permitir nuevas formas de control sobre los trabajadores informales que tienen profundas implicaciones para su agencia y seguridad. Las trabajadoras domésticas de plataformas y las mujeres conductoras que utilizan aplicaciones de transporte privado han informado que sienten que las plataformas no examinan suficientemente a los clientes y que incluso cuando se quejan del maltrato por parte de un cliente, no se toman más medidas. Los investigadores que entrevistaron a trabajadoras domésticas de plataformas y trabajadoras de cuidados de belleza a domicilio en Sudáfrica, Kenia y Tailandia han reportado acerca de una perniciosa interacción entre las calificaciones de los trabajadores y el acoso sexual. Todos estas trabajadoras declararon que las plataformas no proporcionan ningún medio para calificar a los clientes si los clientes son abusivos o inapropiados. Sin embargo, se sienten presionadas por las calificaciones de los clientes para tolerar los abusos. Las calificaciones negativas de los clientes pueden representar una amenaza para el sustento de las trabajadoras, ya que muchas plataformas despiden o desactivan automáticamente a los trabajadores cuyas calificaciones caen por debajo de un umbral definido. La vulnerabilidad de los trabajadoras a las calificaciones bajas y un espacio de trabajo íntimo se combinan para crear una cobertura para el acoso.

Cómo mejorar la capacidad de acción de las mujeres en las plataformas

Están surgiendo algunas iniciativas prometedoras que pueden crear mejores condiciones laborales para las mujeres que utilizan plataformas digitales, aunque los datos y la evidencia siguen siendo limitados. A nivel mundial, hemos visto un aumento en las trabajadoras de plataformas que se organizan por los derechos laborales y participan en batallas legales para ser reconocidas como empleadas con derecho a protecciones básicas. Por ejemplo, las trabajadoras de la plataforma india Urban Company, que brinda servicios de belleza en el hogar, organizaron una huelga a puerta cerrada coordinada, obligando la empres a proveer apoyo adicional, incluyendo una línea telefónica de ayuda.

Los trabajadores de plataformas también han estado formando espacios colectivos para protegerse. En muchos países, los trabajadores informales de "gigs" basados en la ubicación, tales como conductores y repartidores, se conectan a través de plataformas de mensajería comunes y forman redes de ayuda mutua. Un estudio de mujeres conductoras que utilizan aplicaciones de transporte compartido en el Cairo descubrió que estas habían formado comunidades de apoyo con otras conductoras y habían desarrollado sus propias herramientas para comunicarse con conductores masculinos y femeninos cuando se encuentran en situaciones que requieren asistencia.

El uso de modelos cooperativos de plataforma, donde grupos de trabajadores forman una empresa social o colectivo para brindar sus servicios a través de una plataforma localizada bajo su propia administración, puede ser una forma de otorgar más control a los trabajadores. En Sudáfrica, las trabajadoras del hogar están experimentando con este modelo. Las plataformas con un alcance geográfico más limitado también pueden estar en mejores condiciones de abordar las quejas y proteger mejor a sus trabajadores de la violencia y el acoso.

La importancia de una mejor evidencia

La falta de pruebas sobre las opciones y experiencias de las mujeres en torno al trabajo digital basado en plataformas dificulta el desarrollo de soluciones para un lugar de trabajo seguro y libre de violencia y su adaptación a las limitaciones de género. El IDRC está apoyando una iniciativa de investigación sobre Las mujeres, el trabajo y la economía del mercado informal, cuyo objetivo es responder preguntas críticas sobre cómo las plataformas digitales pueden mejorar el empoderamiento económico de las mujeres y construir mercados laborales con inclusión de género en el Sur Global.

A través de esta iniciativa, los investigadores de siete países en el sur y el sudeste de Asia buscan comprender los desafíos y oportunidades que enfrentan las mujeres para acceder y beneficiarse del trabajo mediado por plataformas. También buscan brindar recomendaciones basadas en evidencia a los formuladores de políticas y administradores de plataformas sobre prácticas y soluciones escalables que conducirán a un trabajo de mayor calidad, inclusivo y seguro que se alinee con las regulaciones laborales adaptadas

Se necesitan más investigaciones, políticas y acciones para crear espacios en línea, incluyendo plataformas de trabajo, que sean seguros e inclusivos. Sin una acción intencional, las numerosas desigualdades y experiencias de violencia en el lugar de trabajo que han persistido en la economía "fuera de línea" e informal se reproducirán en el rápidamente cambiante mundo laboral.